El diseño engloba también un área muy extensa en aspectos técnicos. Existen unos conocimientos básicos que todo cliente debería tener para una comunicación óptima con el estudio de diseño, de cara a conocer cómo debe aportar el material y para entender las posibilidades y/o limitaciones de los proyectos a realizar.
En este artículo, se desarrollan varios conceptos básicos para mejorar la comunicación cliente-estudio:
El color
El color es una sensación producida por la mente tras percibir, a través de los órganos de la visión, unas longitudes de onda contenidas dentro del denominado "espectro visible de la luz".
En la naturaleza podemos percibir aproximadamente 10 millones de matices, pero a la hora de intentar representar esos colores, nos encontramos con varias limitaciones y handicaps complejos. En términos generales se puede resumir:
- Colores en pantalla: En imágenes digitales y monitores de color, los colores se representan de forma aditiva mediante la suma de 3 fuentes de luz RGB (rojo, verde y azul). La mezcla de estas tres fuentes luminosas dan a cada píxel su color específico.
- Color en impresión: En imprensión los colores se mezclan sustractivamente, a través de los 3 colores primarios CMY (cyan, magenta y amarillo). Pero en la realidad, la suma de las 3 tintas no es capaz de absorber completamente la luz visible, obteniendo un marrón oscuro en vez de negro puro, por lo que para impresión, se debe añadir una cuarta tinta K (negro). También existe el modelo Pantone, a través de tintas directas, que nos permite obtener una gama más extensa que la de CMYK.
La realidad es que ni con impresión de Pantones, ni con CMYK, ni con RGB, podemos representar todo el espectro real de colores, aunque sí se puede alcanzar una buena aproximación. A esto hay que añadir que cada persona representa cada color de una forma particular; que cada monitor está calibrado de una forma diferente; que cada sistema operativo gestiona el color de una manera distinta; que las conversiones de RGB a CMYK y viceversa también producen cambios cromáticos; que cada imprenta tiene unos ajustes diferentes en su maquinaria; que cada papel absorbe la tinta de una forma distinta, etc.

Los formatos
- Gráfica: Los formatos profesionales para trabajar imágenes estáticas se dividen en 2 grupos: imágenes basadas en objetos gráficos (logos e ilustraciones) e imágenes basadas en píxeles (mapa de bits).
El los mapas de bits existen varios formatos. Para trabajar con fines de impresión, es necesario utilizar formatos profesionales que puedan ser editados sin perder información (PSD, TIFF, TGA...). El resto de formatos finales (como JPG o GIFs), no sirven para impresión.
Las imágenes basadas en objetos gráficos (también llamados "vectoriales"), son imágenes compuestas por figuras geométricas formadas por rectas y curvas calculadas matemáticamente, que pueden ser escaladas y tratadas sin ninguna pérdida de calidad. A este grupo corresponden formatos como Ai, Fh, EPS y PDF (cuando su contenido no ha sido convertido a bitmap previamente), y es el tipo de archivo en el que deben de aportarse los logos. En el caso de que se entregue el logo en otro formato, el estudio tendrá que "vectorizarlo".
- Vídeo: Los formatos profesionales para trabajar en vídeo son las cintas HD CAM, DVCPRO, BETACAM, DVCAM y Mini DV. También se pueden grabar imágenes directamente en discos duros.
Para trabajar un vídeo es muy importante contar con el original y en formato profesional. Una vez editado y postproducido, el vídeo final se puede comprimir: si es para DVD, el formato adecuado es MPEG2, y si es para Internet, se recomienda On2 VP6 de Vídeo Flash o MPEG4, aunque existen otros formatos de compresión populares como AVI o DivX, no recomendados para uso profesional.
- Web: La web es un terreno en constante expansión, que bajo la estrecha relación de diseño y desarrollo, abarca cuestiones como la navegabilidad, usabilidad, interactividad o posicionamiento.
La vertiente visual presenta todos los elementos gráficos (texto, imágenes, vídeos, contenidos multimedia...) sustentados por los lenguajes de marcado y programación. De las necesidades de cada web dependerá que sean utilizados unos u otros lenguajes.
Los formatos gráficos finales son los populares GIF, JPG y PNG para imágenes estáticas y Flash, MPG4 o Windows Media Player para vídeo o animación, pero para su elaboración es recomendable, evitando la pérdida de calidad, aportar los archivos originales.
La resolución
Las imágenes digitales están compuestas por píxeles. Del número de píxeles por pulgada (ppp), depende la resolución de las imágenes. Esta resolución debe ser de la toma original. Si se aumenta la resolución a través de la interpolación de una aplicación informática, no se está introduciendo mayor resolución, sino que se está fingiendo y no aportará mayor calidad.
El tema de la resolución es importante para las imágenes en mapa de bits, pues dependiendo del fin del archivo (pantalla o impresión), se debe utilizar una imagen de una u otra resolución. De no tener en cuenta este tema, el resultado son imágenes excesivamente grandes en archivos digitales o imágenes pixeladas (efecto mosaico), si han sido ampliadas en exceso.
Se puede generalizar que para imágenes que tienen como destino la pantalla, la resolución es suficiente con 72 ppp, (si no va a requerirse ampliación, como zooms para vídeo) y que para impresión son necesarios 300 ppp.