El diseño como inversión

El diseño es uno de los factores fundamentales para la competitividad de las empresas, por lo que ha de gestionarse con la misma importancia que cualquier otro área funcional de la compañía (marketing, I+D,...). A medida que la competitividad se intensifica, el diseño constituye un elemento cada vez más importante de diferenciación y posicionamiento de los productos y servicios de una empresa.

El diseño gráfico, el diseño profesional, interviene en la calidad de la comunicación interna y externa, y también en el crecimiento de recursos más intangibles como el valor de la marca.

El diseño participa directamente en la estrategia competitiva de la empresa, sea liderazgo en costes, diferenciación o enfoque en un segmento. En las tres estrategias juega un papel relevante. Sin duda, el diseño gráfico sirve para diferenciar los productos y servicios o para posicionarlos, pero también se puede dirigir para contribuir a la reducción de costes en el proceso de la comunicación.

El diseño aporta soluciones y estrategias exitosas, siendo la estética sólo uno de los objetivos y nunca el más importante. Las funciones del diseño profesional son:

  • Expresar a través de elementos visuales los valores únicos y que hacen diferente a la empresa, producto o servicio. La mayoría de estos valores son totalmente intangibles. El diseño les da forma y cuerpo.
  • Crear una ventaja competitiva poderosa y de larga duración.
  • Diferenciar visualmente los productos y servicios de la empresa en un mercado saturado de competencia.
  • Acortar el ciclo de ventas.
  • Optimizar los costes.
  • Comunicar clara y directamente con nuestro sector y nuestro público objetivo.
  • Ofrecer productos o servicios más ajustados a las necesidades de los clientes y usuarios.
  • Abrir nuevos mercados.
  • Comunicar las innovaciones de la empresa. La mejor manera de comunicar es a través de la comunicación gráfica (soporte físico, web o vídeo). Una comunicación que sólo dominan los diseñadores profesionales.

Las empresas que reconocen el valor del diseño como parte del desarrollo del negocio corporativo, son líderes en beneficios dentro de sus respectivos sectores. Estas compañías han identificado el pensamiento y los procedimientos del diseño como un valor añadido en la interfaz entre el mercado y la sociedad empresarial, lo que les permite marcar una diferencia. Además, el diseño creativo es hoy el arma económica más fuerte, porque es el único que puede crear un máximo impacto con una mínima inversión.

Todas las empresas, especialmente las pequeñas y medianas (el 99% del tejido empresarial español), tienen la oportunidad de conseguir competencias en diseño. La contratación de servicios externos de diseño profesional es fácil, rápida, efectiva y poco costosa. En la Comunidad de Madrid existen 1.100 empresas que ofrecen diseño profesional y pueden adaptarse a la estructura de cada empresa. MOO es una de ellas.