Proceso del diseño

El diseño es una herramienta eficaz para la innovación en las empresas. Tanto a los productos y servicios, como a la comunicación, el diseño gráfico les aporta valores que se están convirtiendo en una exigencia por parte de los usuarios y consumidores: diferenciación, utilidad, funcionalidad, calidad, imagen o costes.

En las estrategias de diseño concurren una serie de habilidades intelectuales e instrumentales que permiten al diseñador profesional convertir problemas y necesidades (ideas y conceptos), en soluciones formales de todo tipo (objetos concretos), con un alto nivel estético.

Las habilidades intelectuales son consecuencia de la capacidad del diseñador de detectar y estudiar los elementos constitutivos de un problema comercial, combinar el análisis y la creación, y dar respuestas formales concretas. Las fases del proceso creativo son:

  1. Análisis. A través del brief, el diseñador se sumerge en el interior de la empresa conociendo la estrategia, la identidad corporativa(*) y los productos o servicios. Investiga el sector, conoce a la competencia y detecta las tendencias. Se informa sobre el cliente final, sus características y sus necesidades y lo integra en el proceso de desarrollo.
  2. Creación. El diseñador actúa como una base de datos de estilos visuales, técnicas, ilustraciones, tipografía... Añade su propia experiencia personal, su bagaje cultural y visual, su intuición y su capacidad sinestésica... y crea una imagen que cumple la misión encomendada: representar a la empresa, producto o servicio; comunicar clara y directamente el proyecto; y provocar una respuesta positiva en los receptores.
  3. Producción. El diseñador plasma la idea en una propuesta que se aprueba conjuntamente con los responsables de la empresa. Se eligen las aplicaciones y se realizan.

Proceso del diseño

Cada caso es diferente. Cada proyecto es único. Cada sector tiene sus particularidades y cada empresa es un mundo. Las estrategias de diseño se ajustan en cada situación para solventar el problema planteado y cumplir con los objetivos comerciales establecidos.

La idoneidad y la capacitación de los profesionales que llevan a cabo este proceso y su adecuada dirección, son la clave para obtener ventajas competitivas sostenidas de las estrategias de diseño. El éxito de los productos o servicios de las marcas y de las empresas, está muy relacionado con la calidad del proceso de diseño que han seguido.

(*) Artículo para aclarar y diferenciar los conceptos 'identidad corporativa' e 'identidad visual corporativa'