El logo

El logo es la versión gráfica estable del nombre de la empresa, producto o servicio. El logo puede estar formado por el logotipo (representación tipográfica), por un isotopo (símbolo gráfico), o por una combinación de ambos (isologo).

El logo es la base y la primera pieza de la identidad visual corporativa y la máxima síntesis de todo lo que representa la empresa, producto o servicio. Esta sintetización es de capital importancia que la desarrolle un diseñador profesional, para que cumpla eficazmente su objetivo.

El requisito del logo es que represente los valores únicos de la empresa (misión, valores, hecho diferencial y visión); que sea fácil de recordar y, sobre todo, que tenga una gran capacidad de diferenciación respecto al resto:

  • Transparencia en la comunicación: el diseño debe trasmitir con claridad lo que la marca representa.
  • Sencillez: el logo busca la simplicidad, la esencia de la imagen.
  • Personalidad: el diseño debe ser único, relevante y de buen impacto visual.
  • Identificación: Imagen estable y fácil de recordar
  • Reproducibilidad: el logo debe poseer las características necesarias para su aplicación en diferentes elementos o superficies tanto en gráfica, como en web o vídeo, de tal manera que nunca pierda su esencia primaria.

Existen tres motivos que suscitan la creación del logo:

  1. Representar a una empresa, producto o servicio nuevo que va a ser lanzado al mercado.
  2. Representar a una empresa, producto o servicio que ya está en el mercado, pero que carece de identidad visual corporativa.
  3. Representar a una empresa, producto o servicio que ya tiene un logo, pero no es profesional y no está cumpliendo su función.

Además de la creación de un logo, una de las funciones de los estudios de diseño es actualizar logos profesionales ya existentes (restyling). El restyling debe realizarse cuando la empresa, el producto, el servicio y/o el mercado han evolucionado demasiado y el logo necesita adaptarse a la nueva etapa.